¿Cómo se olvida uno de lo que nunca paso?

19/2/13


¿Por qué es tan difícil olvidar  algo que nunca se tuvo?... ay! Sabina tenía razón: “No hay nostalgia peor que añorar lo que nunca jamás existió”. Algunos ni siquiera saben quién es Sabina, de seguro piensan “ha de ser un argentino quizás”. Esto es como comer cualquier tipo de carne desconocida y decir que sabe a pollo… Lo admito, doy vueltas al asunto por no querer aterrizar. 

La vida se me va y viene con cada respiro  (esto me recuerda a como observaba el mundo con cada pestañear tuyo). 
No sé… ¿por qué no lo acepto?... Definitivamente creo que estoy cruzando un duelo amoroso:
Fase 1: negación. Pero no lo niego, es solo que no lo asimilo.
Fase 2: ¿aceptación? Pero no lo rechazo, es que no me acostumbro.
Fase 3: ¿masoquismo?...
Me doy.

Escribo esto mientras una gata hace ruidos extraños en mi techo (de seguro así suena mi alma en estos momentos que atravieso un post – rompimiento imaginario)… pues si! Nada paso… pero eso es algo y eso me duele.
No sé cómo explicarlo, pero quien ha pasado por eso… me entenderá.

Necesitaba desahogarme de una  u otra manera, así que hice lo que mejor sé hacer: escribir.
Son las 0:16 am del 18 de febrero de 2013. Mientras muchos duermen, yo lloro con mi lápiz y papel.
Si leyeron algo bueno, que bien, pues hoy no vengo con la inspiración a flor de piel… ni flor está y la piel si está… pero seca por estos vientos.

La gata se ha callado, así que mi alma puede descansar en paz… por hoy.

Calabaza, calabaza cada quien para su casa… pero ya yo estoy en mi casa… entonces…
indio comido al camino (escucho a los gatos irse de mi techo… por lo menos ellos se hartan…)

… yo sigo a dieta.

4 comentarios:

E. Torcil dijo...

Recuerdo haber escuchado algo de lo que escribiste en labios de una mujer vestida con su piel y un sombrero frente a un espejo. Te comprendo, he pasado por caminos similares, aunque a veces es mejor que algunas cosas no sucedan.

Ketzer dijo...

Así es, y no es porque no queramos enfrentarnos a una posible desilusión, pero es mejor no perderla...

E. Rolcit dijo...

Las desilusiones son obligatorias, hundirnos en ellas es opcional.

Ketzer dijo...

No todas son obligatorias sin embargo enseñan mucho