Idilio

23/10/11
Los labios están secos. Las manos tiesas. El cuerpo frío. La mirada pérdida.
¿Te das cuenta de cuánto necesito de tus besos, de tu piel junto a la mía, de tu presencia?
Bésame. Necesito un beso de esos que te quitan el aliento, suaves… sin prisa (¿tiempo?... tiempo es lo que más tengo)… apasionado… no me mires, cierra los ojos… bailemos con la boca… yo te guio cuando tú te canses… por mí no importa…
Tócame. Con esas manos fuertes y cálidas que tanto adoro… moldéame… tómame y manéjame a tu antojo, ¿no ves que no me enojo? … Camina con tus dedos… te doy mi cuerpo como tu sendero a recorrer…
Ámame. Unámonos bajo la luna y su cielo! Déjame ver ti lo más bello… quiero rozar contigo los límites del deseo puro y sombrío… que no te quede ni una tan sola parte sin descubrir de mi… que no me quede ni una tan sola parte sin saborear de tu cuerpo, que ahora es mío…
Mírame. Con esos ojos que inspiran tanto a pecar como a amar… Dime con tus ojos que me amas –tu boca sigue ocupada danzando junto a la mía- … Dime con tu mirada que no te vas todavía, que te quedaras pasada la madrugada abrazando mi cuerpo desnudo hasta el amanecer de un nuevo día… Dímelo… amor… dime que todo esto no fue solo una deliciosa fantasía…

6 comentarios:

E.P. dijo...

"Tiempo es lo que más tengo..."

Lilith Ketzer dijo...

"Tiempo es lo que siempre tendre..."

Ghâshgûl dijo...

La pieza musical que permites en tu blog está besando mis oídos.

Lilith, en lo que resta del año andaré por acá. Dame más palabras, quiero leerlas.

Lilith Ketzer dijo...

Ghâshgûl que alegria mas inmensa que te haya gustado la melodia nueva. A mi me encanta, me fascina y me transporta.

Pronto te daré más letras. Que bien que vayas a andar por aquí.

Ghâshgûl dijo...

De verdad me encanta. Ayer pasé largo rato escuchándola, congelado frente a tus publicaciones.

Quiero contarte algo, tus lectores también pueden leerlo. Me apeno por no tener otra vía más que los comentarios, así que con el debido respeto a tu entrada Idilio:
Contarte que antes de fabricar mi blog yo solía presentar a los míos más escritos que ahora. Lo hacía por correo electrónico. Ahora que tengo un blog creo que la obligación de generar contenido y no abandonarlo me ha alterado un poco esa motivación. El que escriba en un espacio público me lleva a guardarme, a cuidar las palabras y todo eso. Entonces son estos filtros tontos los que me cierran algo. Y quizá este debe ser mi ejercicio: buscar la manera de no abandonar mi mensaje y que a la vez sea digerible por todos (digerible pero no compatible o simpático).
Sé defender mis ideas, pero no hablo de eso, sino que, entendiendo la mecánica de la web, más vale cuidar el crédito literario, cualquiera que sea. El mundo estallará a su debido tiempo.

Lilith Ketzer dijo...

Tienes mucha razón. Disculpa la tardanza pero he andado en muchos lugares menos por acá.